viernes, 11 de enero de 2013

Sólo nos faltaba el asteroide exterminador

La repera, sólo nos faltaba que el asteroide Apofis cayese en la Tierra, equivalente a 20.000 bombas atómicas.

Toma su nombre del griego Apophis, derivado del nombre del dios egipcio Apep, el destructor, que con forma de serpiente devoraba cada día a Ra, el dios del sol.

No dejó más comentarios, otro motivo más para mi aversión a las serpientes. Me agarraré a que la posibilidad de colisión en 2036 es de 1 entre 12,3 millones.

Estos armageddón (Apocalipsis capítulo 16) si que son una plaga, y no las egipcias.


Evidentemente esto es una recreación de la Nasa, primer plano y fondo todo enfocado, igual han usado un objetivo con el diafragma abierto a f:22.000.000

Para saber más:

Wikipedia - Apofis
ABC - El asteroide amenazador

jueves, 10 de enero de 2013

Las plagas de Egipto

Para los científicos las plagas bíblicas son una serie de desastres naturales concatenados producidos tras una gran sequía que dejó el Nilo bajo mínimos:

- el agua se convierte en sangre. El alga Oscillatoria rubescens prolifera debido a la sequía quedándose el agua sin oxígeno. Al morir tiñe el agua de rojo
- invasión de ranas, mosquitos e insectos. Los anfibios salen del agua ya sin oxígeno y mueren; al carecer de depredadores los mosquitos e insectos se propagan.
- pestilencias y úlceras, los mosquitos pican, pican, la sed debilita
- granizo de fuego. Nada menos que la explosión de un volcán en Santorini
- langostas, oscuridad. Las cenizas del volcán oscurecen el cielo y el aumento de la humedad por la no evaporación favorece a las langostas que devoran la escasa cosecha.
- muerte de los primogénitos. Para garantizar la vida del primer hijo se favorecía la ingesta de cereales, en este caso infectados con cornezuelo.

Aquí lo explican mejor que yo, pero me cuestiono esta información porque se habla de una gran sequía con Ramsés II, en el siglo XIII a.C. ¿No ha habído otra sequía igual o parecida en 33 siglos?.

Para saber más:

ABC y National Geographic - Las plagas de Egipto

miércoles, 9 de enero de 2013

Lloviendo ranas

También tenemos ranas y sapos por nuestras estepas y secarrales.

Es el caso del sapo de espuelas (Pelobates cultripes), cuyos renacuajos son tan grandes que casi parecen peces. Su gran voracidad hasta hace que algún avispado ahorrador los utilice para limpiar de algas las piscinas.

En los periodos de sequía estos sapos se entierran en el fondo de las charcas esperando que llegue otra vez la lluvia. A veces tarda años en hacerlo, no quedando rastro de agua ni de vida acuática asociada; así que cuando de nuevo la charca se llena de agua, los sapos se desentierran para aprovechar el breve lapso de tiempo de inundación antes de que vuelva otra vez la sequía.

La memoria es corta, de repente en medio de la nada aparece una charca llena de sapos, ya nadie se acuerda de que allí hubo vida. Ni nadie se plantea el que pudiesen haber estado enterrados tantos años. Esto nos lleva a la creencia de que han llovido ranas, o que han recorrido numerosos kilómetros durante la noche desde el punto de agua más cercano, o que las dejó caer un hidroavión apagando un incendio.

Los que recuerden las plagas bíblicas de Egipto del catecismo de su juventud aquí tienen la laica respuesta.


                                                    De renacuajo sólo tiene el nombre


martes, 8 de enero de 2013

Rana esponja

Aunque en el hemisferio norte sea invierno, en los desiertos del hemisferio sur ahora mismo están en plena canícula veraniega.

En Australia se encuentra la rana excavadora (Heleioporus australiacus) adaptada a la sequía gracias a que conserva bajo su piel reservas de agua de la época de las lluvias, pudiendo estar hasta siete años enterrada esperando a que vuelva a llover.

Pero los aborígenes también pasan calor y sed, y se las han apañado para encontrarlas, exprimirlas como si fuesen una esponja y beber ese agua.

En este vídeo de la BBC (a partir del minuto 1:40) podéis ver como lo hacen.



domingo, 6 de enero de 2013

Tres dromedarios magos

Tres cerditos, tres mellizas, tres pies al gato, tres tristes tigres, tres mosqueteros (aunque sabemos que eran cuatro), tres sorores, tres marías (la mierda, la caca y la porquería, ¡perdón!, la Virgen María, María Magdalena y María Salomé), tres eran tres las hijas de Elena, tres eran tres y ninguna era buena, y LOS TRES REYES MAGOS.

Propiamente dicho, las cabalgaduras de los Reyes son dromedarios, con una joroba, habitantes de los desiertos de Africa y Oriente. Los que tienen dos jorobas son los camellos asiáticos del desierto de Gobi, en ellas almacenan grasa y no agua. Y serían vencedores en cualquier campeonato de bebedores de cerveza, ya que llegan a tragar hasta 150 litros de agua en una sentada.

Es una familia compuesta por camellos, dromedarios, alpacas, guanacos, vicuñas y llamas; y según registros fósiles, parece ser que camellos y dromedarios también son originarios de América de donde pasaron a Africa y Asia (cuando los continentes estaban unidos ya que no saben nadar).

En Australia fueron introducidos por el hombre, y hay citas que dan cifras de que han alcanzado el millón de ejemplares. Entre seres humanos caucásicos, conejos y dromedarios la globalización en este continente es un hecho.


Camelus dromedarius y Camelus ferus. Los Reyes estaban ocupados repartiendo los regalos y no salieron en la foto.

Para saber más:

La química de las jorobas

sábado, 5 de enero de 2013

El pajarito pinzón

Hoy toca hablar del chivota de los Reyes Magos, el pajarito pinzón (Fringilla coelebs), desconozco si es familiar de los hermanos Pinzón, aquellos compañeros de Colón.

Linneo, quien fue el que clasificó a los seres vivos según género y especie, le puso coelebs, o sea célibe, debido a la costumbre de esta especie a formar bandos invernales según el sexo.

Pero Linneo no se dió cuenta de que estos pajarillos se dedican a espiar a los niños para después contárselo a los Reyes Magos, quizá porque al ser nórdico no los conocía, sino a Papá Noel, que cosas del marketing, de ser originariamente verde pasó por obra y marketing de Coca-cola a ser rojo.


Es chivota bueno, los niños reciben sus regalos por su buen comportamiento. 


martes, 1 de enero de 2013

Mirando al pasado y al futuro a la vez

Jano era un dios romano con dos caras, mira a la vez adelante y hacia atrás. Por ello se le consagró el primer mes del año, cerrando la puerta del pasado y  dando paso a la del futuro. De su nombre deriva Enero, January o Janeiro.

Los búhos, lechuzas, rapaces nocturnas y niñas del Exorcista también miran hacia adelante y hacia detrás, pudiendo girar su cabeza hasta 270º tanto de izquierda a derecha, como de arriba abajo, aunque es incorrecta la percepción general de que puede girar su cabeza 360º.